El tropiezo C1

Se alcanza a escuchar el murmullo de la gente a lo lejos de mi banca. Al parecer una pareja tiene una discusión, creo que se trata de la hermana de la mujer… Vaya, él tuvo relaciones con la hermana de la mujer. No esperaría más de un hombre tan prepotente, esos músculos no justifican su inteligencia.

El atardecer en el cielo invade con su color naranja prrdominante sobre las nubes que nos cubren, espero no llueva, olvidé mi sombrilla en la bodega y odiaría mojarme justamente este día.

Veo a lo lejos a contraluz su silueta, ese vestido crema siempre me ha enloquecido cuando lo lleva puesto, claro, también cuando se lo quita lentamente sin decir palabra, solo me observaba amanezando que no dormiría esa noche. Lástima que esos momentos ahora solo serán recuerdos.

Llega ligeramente tarde, pero su encanto hace que olvide casi toda falla de ella, lástima que tenga que ser así. Creo que la llevaré a cenar a ese restaurante que le encanta.

El sol está por ocultarse casi desaparece el resplandor naranja, ahora el violeta hace presencia sobre el cielo nublado, ¿se lo hago saber?, no, su plática es interesante, su amigo del trabajo fue despedido, nunca recuerdo su nombre, creo que nunca le di importancia para recordarlo. La entrada del lugar está a unos metros, creo que la dentendre un momento para decirle cuánto la amo… Odio que tenga que ser así.

Hay más murmullo que de costumbre en este lugar, no se puede pensar con claridad. Su sonrisa es encantadora, más con la atmósfera del lugar, luz tenue y cálida, Es fácil ignorar todo con solo verla. Logro ver los vehículos ir y venir aún estando retirado de los vitrales, ya han pasado 3 veces las mismas camionetas, ¿Serán ellos?, supongo que sí, ya tardamos mucho comiendo.

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